Anestesia
El procedimiento se inicia con anestesia general para mantener su confort y permitir un control adecuado durante la cirugía.
Extracción de grasa
Se retira grasa de áreas donantes como abdomen, muslos, zona lumbar o flancos mediante técnicas de liposucción. Se realizan incisiones pequeñas en zonas discretas y se utiliza una cánula fina para extraer la grasa intentando preservar su calidad para la transferencia.
Purificación de la grasa
La grasa obtenida se procesa y se depura cuidadosamente para seleccionar las células más viables. Este paso es importante para favorecer la supervivencia del injerto y la estabilidad del resultado.
Inyección de grasa
La grasa purificada se infiltra de forma estratégica en áreas concretas de los glúteos. El cirujano distribuye el injerto por planos para aportar volumen y proyección, buscando un contorno suave y proporciones equilibradas.
Cierre de incisiones
Las pequeñas incisiones de la liposucción y de la infiltración se cierran con suturas o tiras adhesivas quirúrgicas. Habitualmente son mínimas, por lo que las cicatrices tienden a ser poco visibles una vez completada la cicatrización.
Vendaje postoperatorio
Tras la intervención, se indica el uso de una prenda de compresión tanto en las zonas donantes como en el área tratada. Esto ayuda a controlar la inflamación, dar soporte a los tejidos en recuperación y favorecer la adaptación al nuevo contorno.























































